Los trastolillos son duendes, es decir, los dueños de la casa, ya que viven con nosotros en nuestros hogares o jardines.
Estos seres pertenecen al mundo fantástico y su magia impide que los veamos, ya que se pueden transformar en insectos, sapos o ratones.
Para su estudio, los naturalistas, saben que ocurre como con los microbios, que sabemos que están por todas partes, pero no se les ve tan fácil.
Sólo si eres el séptimo hijo de un séptimo hijo posees de forma natural la capacidad de percibir el mundo fantástico.
Como lo anterior es poco habitual, te contaremos otras formas de poder verlos. En nuestro caso gracias a película Las crónicas de Spiderwick (2008).

De duendes a trastolillos y viceversa
Lo primero es saber distinguir a los duendes, esos seres bondadosos y fiables, que «adoptan» a la familia que viva en su territorio, la protegen y ayudan con las tareas del hogar. Detestan la pereza ajena. Se encargan de ahuyentar a los ladrones que se acercan a nuestro hogar, y son maniáticos de la limpieza.
Por las noches si se está atento es fácil escucharles. Y les gustan las gachas realizadas con leche, harina, azúcar y mantequilla.
El trato indebido puede convertir a los duendes en trastolillos, con los que debemos tener mucho cuidado, ya que aunque los duendes son tipos serviciales, si se les hace enfadar se ponen como locos, incluso les cambia el aspecto físico. Les da por hacer cosas malas y no hay quien los pare.
La manera de volver hacia atrás, es saber cómo un trastolillo puede convertirse en duende. Tan sencillo como tratarlo bien. De lo contrario se dedicará a atormentar a aquellos a quienes antes protegía, y entre otras travesuras, hacen que la leche se agüe, las puertas se cierren de golpe y los perros anden cojos.
El Señor Arthur Spiderwick es el que más sabe del tema, y nos asegura que dando un poco de miel al trastolillo, conseguiremos que se calme y vuelva a ser un duende bueno que nos echará una mano. Y pocas más soluciones hay.

Más criaturas fantásticas y su relación con la miel
Del libro «Diccionario Universal de Criaturas Fantásticas», escrita por Luciano Hernández, obtenemos la información necesaria para que ninguno de estos seres fantásticos nos pase desapercibido.
Mayoritariamente son duendes, contentos o enfadados, a los que en la mayor parte de las veces se les puede contentar con una buena miel.
Kobold, mitología germana, espíritu del hogar
Los kobold se encargan de las tareas de la casa en ausencia de los habitantes, y piden a cambio leche y otros alimentos como la miel. Se vuelve agresivo y pícaro si no se le alimenta correctamente. El físico es muy similar a otros duendes, cuerpo pequeño, cabeza grande, nariz y orejas prominentes.
Domovoi, espíritus del hogar en la mitología eslava
Los domovoi tienen apariencia de ancianos, con mucho pelo cubriendo su cuerpo y larga barba gris. Viven junto al hogar y defienden a la familia siempre y cuando sean alimentados con pan, miel y leche. No le gustan los espejos.
Hodgoblin, mitología británica
Otros duendes bienhechores que habitan en las casas en algún sitio cercano al fuego de la chimenea. Si se enfadara, hay que darle pastel, torta y si nada de lo anterior funciona, miel. Eso sí, los miembros de la familia deben reunirse alrededor de la chimenea, con los ojos cerrados hasta que se pase el enojo del duende.
Los gnomos, mitología escandinava
Los gnomos son criaturas relacionadas con las fuerzas elementales de la tierra. Se les representa como hombres diminutos, barba tupida y gorros cónicos. Son criaturas mágicas y pueden volverse invisibles, Aunque al principio se dedicaron a la minería, también los hay en el bosque, les gustan las adivinanzas y por supuesto, la miel.
Brownie y Bwcid, mitología celta
A los brownie les vale para estar contentos dejarles cerveza, leche, pan o miel a cambio de su protección y trabajos en el hogar. Su nombre en inglés proviene de la tonalidad de su piel. Sombreros puntiagudos y delantales de trabajo.
Pero a los Bwcid, otro duende de la mitología celta, no, son mucho más agresivos, no se le calma ni con miel.
Otras criaturas fantásticas
El mundo de las abejas y las mieles da para mucho, tan sólo ver estos dos ejemplos.
Homúnculo, del folclore europeo, son representaciones minúsculas de humanos que los alquimistas afirmaban poder crear a partir de alimentar con miel, sangre y leche a las raíces jóvenes de la planta mandrágora.
Shtriga, de la mitología albana, es una raza de brujas capaces de absorber la energía de los niños cuando están dormidos. Puede adoptar la forma de un pequeño insecto, como una abeja.
Si encuentras alguno de estos duende en tu casa, por favor, háznoslo saber.












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