El diccionario de la RAE define la palabra mielera como sinónimo de melera, y es la persona que vende miel o el lugar donde se almacena la miel, aunque nosotros también hemos recogido entre nuestros artículos la cuchara mielera, el cuento de la mielera y los utensilios cerámicos con el mismo nombre.
Ahora lo siguiente es presentar a Lorenzo Tiepolo, autor de la pintura a la que dedicamos este artículo y que con el título de La mielera, podemos contemplar en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid.

¿Quién fue Lorenzo Tiépolo?
Lorenzo Tiepolo (Venecia 1736-Madrid 1776), hijo del famoso Giovanni Battista Tiepolo (Venecia 1696-1770), fue un pintor y grabador al servicio del rey Carlos III desde 1770. Se le negó el título de pintor de cámara.
Durante su estancia en la corte de Madrid le fueron encargados 15 cuadros al pastel que acabó en 1774 sobre tipos populares madrileños y motivos religiosos. Sobre tres de ellos no sabemos nada, pero el que nos interesa, la mielera, se encuentra en perfecto estado.
Otros fueron La naranjera, Ciego vendedor de romances, Vendedor de agua de limón, Majo guitarrista, etc.
Se le cita como fuentes de inspiración de Goya para pintar modelos costumbristas destinados a ser tejidos y se le alaba por ser heredero de las mejores tradiciones venecianas.
Fue en la Exposición de Dibujos Españoles de 1922, organizada por la Sociedad Española de Amigos del Arte, donde fueron de nuevo descubiertos por el público.
Interpretación cuadro La mielera
La mielera forma parte de un conjunto de pasteles sobre escenas cotidianas, con una fuerte referencia a la indumentaria típica de la época.
En estos cuadros las figuras aparecen de busto, predominando los perfiles y rostros en tres cuartos, mostrando objetos populares como abanicos, cestas o quitasoles.
También vemos en los rostros de los personajes los juegos de seducción, basta con fijarse en sus ojos y miradas.
En la mano del hombre aparece un abanico de origen oriental, llamado pai pai, que además de para refrescarse, servía para atraer la atención de otras personas.

El tema del cuadro, la venta ambulante de miel en Madrid
La venta ambulante de miel, especialmente la procedente de la Alcarria, tenía una gran importancia en Madrid a finales del siglo XVIII.
La miel también podía provenir de apicultores locales, que criaban abejas en las cercanías de la ciudad, en huertos, campos o en zonas rurales cercanas. También era común que la miel llegara de otras regiones de España, como Extremadura o Andalucía, donde la apicultura era una actividad bastante desarrollada.
La venta en la calle o en mercados ambulantes contribuía a la economía local, ya que los apicultores y vendedores podían vender su producto en diferentes barrios de Madrid, ampliando su mercado y aumentando sus ingresos.
La presencia de estos vendedores ambulantes también enriquecía la vida social y comercial de la ciudad, creando un ambiente dinámico y diverso.
*Para saber más: Ars Hispaniae, Historia Universal del Arte Hispánico





Chat Mieladictos
Deja una respuesta